Copa América Chile 1991

Del torneo del ’91 tengo un recuerdo muy poco, sin googlear digamos; básicamente que no ganamos.
Iván Zamorano era la figura de Chile porque jugaba en el Sevilla de España, la imagen de Gabriel Omar Batistuta, goleador argentino, celebrando con el trofeo y el partido contra Argentina que se jugó bajo una lluvia torrencial y que disfrutamos casi como un triunfo, pese a que empatamos.
Por esos años yo vivía en Posesión y luego de jugar mucho básquetbol los primeros años de la infancia tuve que aprender a jugar fútbol porque cuando los niños del campamento no estaban en clases, seguro andaban jugando a la pelota… en el gimnasio, en la multicancha o en “la pampa”, un rectángulo de terreno cubierto de coirón aplastado a punta de piques y contragolpes al que le pusieron un arco a cada lado y listo, teníamos cancha. Había unos faros halógenos que se prendían cuando oscurecía, el ocaso en invierno es a partir de las 5 o 6pm en Magallanes, así que jugábamos hasta que alguno no daba más -casi nunca- o hasta que a alguno lo fuera buscar su mamá, lo que ocurriera primero.
Pero volvamos a la Copa. Aún no se acuñaba todavía el término “Marea Roja” y apenas si se podía hablar de hinchada, pero la gente estaba entusiasmada porque un mes antes el club más popular del país, y aclaro que no soy colocolino, se había convertido en el primer equipo chileno en ganar la Copa Libertadores de América. Además, ya nos estábamos recuperando anímicamente del castigo impuesto a Chile por la FIFA tras el escándalo del Cóndor Rojas en el Maracaná -de ahí la expresión “mandarse un condoro”- y a dos años de haber asumido el Presidente Aylwin tras la dictadura de Pinochet la efervescencia aún mantenía la ilusión de que “la alegría ya viene”.

Gabriel Omar Batistuta sorteando el cruce del Chano Garrido.

En ese tiempo la cobertura del torneo no era lo que es hoy. Nosotros escuchábamos los partidos en el relato del “Guatón” Carlos Alberto Campusano porque Radio Nacional era lejos la que tenía mejor señal en la pampa patagónica, pero si fallaba podíamos sintonizar alguna radio argentina de Río Gallegos. Para ver fotos de los partidos, y de las estrellas que las distintas selecciones nominaron para la cita, había que esperar algunos días a que llegara la revista Minuto 90 o algún diario capitalino, también con algunos días de retraso.
Los resúmenes de los partidos los mirábamos en las noticias de Televisión Nacional con los comentarios de Pedro Carcuro o Michael Müller, pero la transmisión en directo estaba a cargo de Megavisión, señal que no se veía en nuestras casas, por lo que algunos de nuestros papás se organizaron y pusieron un televisor que para esos años era grande -unas 19 pulgadas, seguramente- con una antena de tubo florescente (después les explico) al interior de una caseta sobre un oleoducto en un cerro cerca del Estrecho de Magallanes porque así sí llegaba la señal.
Ése es el recuerdo que tengo; todos apretados y bien abrigados, sentados donde se pudiera e intentando asegurar el mejor ángulo, rogando que bajo esa lluvia torrencial Chile ganara a los trasandinos y que la señal no se caiga. Al menos uno de los dos deseos se cumplió.

Anuncios

Acerca de AlfonsoLevet

Cristiano y magallánico, lo demás es añadidura.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Copa América Chile 1991

  1. Pablo dijo:

    Recuerdo esas convocatorias en la caseta. “Apretadísimos”, cada quien llevaba su banco, un montón de “viejos” hediondos a pucho y en entre-tiempo circulaba uno que otro termo con café comunitario..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s